Como decía Frank Underwood, en la esplendida serie “House of Cards”: “No se puede ir del “NO” al “SI” sin que haya un “QUIZÁS” de por medio”.

Frank underwood

Dudar es el primer paso para cambiar. Cuestionar, revisar, explorar alternativas, validar son acciones imprescindibles para evolucionar.

Hagamos un pequeño experimento de “proyección”. Mientras lees, imagina. Imagina un marciano. ¿Qué te viene a la mente? ¿Cómo es ese marciano?

  • ¿Tiene ojos?
  • ¿Tiene brazos?
  • ¿Tiene piernas?
  • ¿Tiene antenas?

La mayoría de personas dibujaran en su mente ese extraterrestre de una manera similar.  Habrán contestado “sí” a la mayoría de las preguntas: sí, tiene ojos, brazos, piernas, antenas, etc.

Pero, ¿Cuántos de nosotros hemos visto un marciano?

Compartimos un similar modelo mental de cómo es un marciano. Es una idea sin validar, sin contrastar, nos hemos creído lo que muchos nos han contado en la televisión, el cine, los cómics o los libros. Estamos condicionados a una determinada forma de pensar,y por tanto, de actuar.

En el libro “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas” Covey explica de manera clara y sencilla qué son los modelos mentales y su incidencia en nuestras vidas:

Imagina que estamos en Madrid, y queremos llegar al barrio de Malasaña. Decidimos comprar un mapa de la ciudad de Madrid para llegar a nuestro destino. A priori, es una buena decisión. Así que nos dirigimos a un kiosco, pero por un error de imprenta, nuestro mapa de Madrid realmente es un plano de la ciudad de Valencia.

¿Llegaremos a nuestro destino siguiendo ese mapa? Probablemente, no.

Y no llegaremos a nuestra meta, aunque:map

  • Trabajemos nuestra actitud: “venga que lo vas a conseguir”, “tú puedes”, “esfuérzate más” “eres el mejor”  “disfruta del camino”, “piensa en positivo”,…
  • Pongamos toda nuestra energía y mejoremos nuestra conducta “caminar más rápido”, “poner más empeño”, “no detenerse”, “correr”, etc.

A pesar de nuestra “buena” actitud y esforzarnos en nuestras conductas, estaremos perdidos, y no llegaremos a Malasaña.

La razón:

Nuestro mapa no es correcto.

Pero, además:

Un mapa no es el territorio.

Es una explicación de ciertos aspectos de un territorio.

Si nuestro mapa es correcto, sin duda, nuestra actitud y conducta favorecerán llegar a nuestro destino. Nos ayudarán a superar, sortear o afrontar los baches del camino.

Sin embargo, antes de empezar a andar, lo primero y más importante es conseguir un mapa preciso, validado, propio, contrastado.

Nuestras creencias sin validar, nos limitan.

Nos limitan a pensar, nos limitan a actuar de un determinado modo. Nos limitan a ver el mundo de manera acorde a nuestros modelos mentales.

“No veo el mundo como es. Veo el mundo como yo soy”

El problema de los mapas o modelos mentales no radica en que sean atinados o erróneos. Por definición, todos los modelos son simplificaciones.


Modelo mental: profundas imágenes internas sobre el funcionamiento del mundo, imágenes que nos limitan a maneras familiares de pensar y actuar.


La dificultad surge cuando los modelos mentales no son tácitos, cuando existen por debajo de nuestro nivel de conciencia.

CUANTO MÁS CONSCIENTE ES EL PENSAMIENTO, MÁS FÁCIL DESCRIBIRLO Y CAMBIARLO.

CUANTO MÁS AUTOMÁTICO, MUCHO MAS DIFÍCIL ACTUAR SOBRE ÉL.

Al no tener conciencia de nuestros modelos mentales, no los examinamos. Como no los examinamos,  permanecen intactos. El mundo cambia, ensanchando la brecha entre nuestros modelos mentales y la realidad,  lo que nos conduce a actos cada vez más contraproducentes, más alejados de la nueva realidad.

Los nuevos conceptos NO se llevan a la práctica porque chocan con profundas imágenes internas acerca del funcionamiento del mundo, imágenes que nos limitan a modos familiares de pensar y de actuar.

Así que, pregúntate:

  • ¿Eres consciente de tus modelos mentales?
  • ¿En qué crees?
  • ¿lo que crees, lo crees por ti o te lo han contado?
  • ¿Son correctos? ¿Son erróneos?

Titubear, vacilar, dudar nos acercan a la nueva realidad, a ser conscientes de nuestras creencias, a evaluarlas, descartarlas, aceptarlas o cambiarlas.

Dudar ante varias posibilidades de elección sobre creencias, noticias o hechos, nos permite:

  • Incrementan nuestra capacidad de reflexión
  • Aclaran y mejoran nuestra imagen interna
  • Nos permiten descubrir y tomar conciencia de nuestros actos y decisiones.

Eliminemos nuestra obsesión por la modelización de la realidad. Creemos contar con la verdad, puesto que partimos de modelos “científico-matemáticos” de validación, pero no nos damos cuenta de que las premisas que aceptamos como válidas no siempre lo son. Dudar nos separa de dogmas y verdades absolutas y nos acerca al conocimiento general más que al específico.

La realidad nos demuestra, día a día, que el movimiento no viene de las cátedras, sino del dinamismo vivo. Seamos más críticos y partiendo de una basta pluralidad de fuentes, montemos nuestro propio criterio, el cual podrá ser más o menos acertado; pero será el nuestro.

Y como decía Machado:machado_antonio

“Confiemos en que no será verdad nada de lo que sabemos”

 

 

Fuentes:Stephen Covey, Pilar Jerico, Albert Ellis.
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