6 preguntas de examen en una entrevista de trabajo

Sí o sí, caen. Tienes una entrevista de trabajo o por el contrario, eres el encargado de realizar una selección de personal, éstas son las preguntas que no pueden faltar.

1.- ¿Quién eres tú? : Hazme un resumen de tu trayectoria profesional, ¿qué te ha traído a esta entrevista?, Hábleme de usted, Cuéntame acerca de ti, etc.

Es la pregunta que inicia la entrevista de trabajo.

Seguramente, antes habréis tenido una conversación “intrascendente” (aunque todo es trascendente en un proceso de selección, desde que llegas a las puertas de la empresa o mucho antes, desde que enviaste el CV). Cuyo objetivo es que el candidato se relaje con una charla sin aparente peligro: ¿Le ha costado llegar? ¿Nació en Bilbao? ¿Ha encontrado mucho tráfico?…

Y después una pequeña intro acerca del proceso de selección y de las pautas de la entrevista, llega La Pregunta.

Hazme un resumen de tu trayectoria profesional.

La respuesta que demos es crucial, y sin duda, es el candidato, ante una pregunta tan abierta, quién domina lo que va a contestar.

Nuestra respuesta: Vendernos.

Mensaje claro e interesante, que no debería durar más de 2 minutos para mantener toda la atención del entrevistador. Recuerda la frase de Leornado Da Vinci “la simplicidad es la máxima sofisticación”.

  • Inicio: quién soy y propuesta de valor.
  • Nudo: Destaca tu experiencia o competencias en la posición para la que te están entrevistando: en que destacas, logros y éxitos profesionales, para que te necesitan.
  • Desenlace: Tu objetivo profesional, que estás buscando ahora, tu motivación, enlazando pasado con presente y futuro.

Nuestro objetivo es dejar de ser una marca blanca para convertirnos en una Marca.

2.- Motivo de cambio o de salida.

¿Cuáles son las razones de tu salida/despido? ¿Por qué no estás trabajando? o ¿por qué quieres cambiar?

Esta pregunta de examen, si estamos ante un buen entrevistador, suele ir acompañada de otras para profundizar o clarificar las razones:

  • ¿Quién ha decidido que salgas?
  • ¿Se amortizó tu puesto?
  • ¿Quién realiza ahora el trabajo?
  • ¿Por qué no era posible que continuaras en la empresa en otro puesto/lugar?
  • Por ti, ¿hubieras continuado en otros puesto/lugar?
  • ¿Hay algo que pudiste hacer para evitar tu despido?

Estas últimas preguntas suelen incomodar al candidato, que se siente amenazado al pedirle más explicaciones.

Calma. Únicamente debemos seguir la regla del AEIOU:

A   Mensaje aséptico (evitar, sobre todo, los aspectos negativos)

E   Escueto y claro (que no te ocupe mucho tiempo).

I   Interesante, que te favorezca profesionalmente. Centrado más en el presente que en el pasado.

O   Que rápidamente puedas introducir tu objetivo profesional. 

U    Unívoco y real, que pueda contrastarse con la realidad.Las referencias profesionales son una práctica muy común, debemos evitar que lleguen informaciones contradictorias con lo que hemos contado.

Alejar el motivo de temas personales y acercarlo al puesto y/o a la empresa (cambios, estrategias, reestructuración etc.)

Expresarlo sin rabia ni desolación. Expresarlo con seguridad y motivado por el cambio y la oportunidad.

Y cerrar nuestra respuesta con nuestro objetivo profesional. 

  • Si lo último que digo es “me despidieron”. El entrevistador seguirá preguntando sobre ello.
  • Si lo último que cuento es Mi objetivo. El entrevistador se centrará en este aspecto.

3.- 3 y 3 puntos fuertes y áreas de mejora.

Responsable y trabajador. Es la respuesta que me encuentro en la mayoría de entrevistas. Tengo la suerte de entrevistar, sólo a candidatos responsables y trabajadores.

Es una pregunta importante. Nuestra respuesta debe ser el producto de una reflexión acerca de nuestras fortalezas, acerca de lo que aportamos, de nuestra ventaja competitiva.

Nuestros puntos fuertes deben apoyarse en hechos. Por cada fortaleza debemos aportar ejemplos en los que demuestro esta característica.

  • Soy responsable, ejemplo de esa responsabilidad.
  • Buen negociador, cuento una negociación importante y exitosa.

Nuestras afirmaciones deben ir acompañadas de hechos, así conseguiremos credibilidad y habremos demostrado nuestra valía.

Indica tres áreas de mejora. Respuestas como:”no sé”, “seguro que tengo muchos pero no se me ocurren”. No son admisibles. Podremos no contestar, pero debemos ser conscientes del impacto que provocamos en nuestro interlocutor.

Tampoco podemos conformarnos con una enumeración de debilidades: perfeccionista, bajo nivel de excel o inglés, falta de experiencia. Ya que nuestro interlocutor podrá “alucinar” o inferir una conclusión que no nos favorece. Por ejemplo:”Soy perfeccionista” puede entenderse como alguien que no cumple plazos, que es lento en la toma de decisiones o que tarda en finalizar una tarea hasta que esta no esté perfecta.

Nuestro objetivo será, pues, redirigir el enfoque de la pregunta y transformar nuestras debilidades en oportunidades o puntos fuertes. Toda competencia tiene su parte positiva pero también su parte negativa, y viceversa. Por lo que, debemos proporcionar un punto débil transformándolo en una competencia deseable:

 “Algunas personas dicen que soy muy rígido en cuanto a plazos, pero eso me permite cumplir los objetivos marcados”.

“Tengo una experiencia limitada en X. Si embargo, en mi anterior puesto tampoco conocía el programa Z, pero investigué y fui operativo en un breve periodo de tiempo”

Recuerda que nuestra misión es dar lo mejor de nosotros. Sin mentir, por supuesto. Pero aportando cuantos datos demuestren nuestra profesionalidad y saber hacer.

4.- Futuro. Metas profesionales. ¿Dónde te ves dentro de 3/5/10 años?

La necesidad de cubrir un puesto de trabajo responde a un momento concreto, pero también a un futuro dentro de la organización.

Con esta pregunta, el entrevistador pretende conocer cuales son nuestras expectativas de futuro, qué es lo que valoramos en un trabajo, y si la empresa puede satisfacer nuestras pretensiones. Para el entrevistador es fundamental conocer cuales son nuestras aspiraciones y ambiciones, más allá del corto plazo, encontrar un trabajo. La empresa invertirá tiempo y dinero en el candidato seleccionado, por lo que necesita saber si será una inversión segura.

Los candidatos suelen valorar esta pregunta como difícil de contestar o saber. Aunque no lo es tanto. Lo que se preguntan son tus expectativas, tus objetivos profesionales.Y es fundamental, conocer y establecer nuestros objetivos a corto, medio y largo plazo, detallar como los vamos a conseguir y en que plazo. Es la única manera que existe para alcanzarlos.

Contestar con sinceridad y seguridad, es la mejor opción. Evitando, sobre todo, frases hechas o intentando contestar lo que suponemos que la empresa quiere oír “trabajando en esta empresa”.

5.- Salario ¿Cuáles son tus expectativas salariales?

La pregunta más temida, pero imprescindible para el entrevistador y entrevistado. Sin duda, muchas veces, el salario no es lo más importante, pero se trata de un factor higiénico que debe estar satisfecho.

Para el candidato lo recomendable es no hablar de salario en una primera entrevista telefónica. Por tres razones: a) en ese momento no conocemos la empresa ni las responsabilidades del puesto, b) lo que interesa al candidato es llegar a una entrevista presencial en dónde demostrar su valía profesional, y c) un trabajo es algo más que una retribución.

Tres posibles respuestas ante esta pregunta en un momento inadecuado:

  • Posponer: Admitir la pregunta pero no responder
  • Preguntar: Responder con una pregunta, devolviendo la pelota
  • Revelar: Como última alternativa, dar un rango o intervalo.

La retribución es fundamental. Por lo que la respuesta “el que sea”, no es admisible para un entrevistador. Fundamentalmente, porque no suele ser verdad en la gran mayoría de los casos.

Como se trata de una pregunta de examen, debemos llevarla preparada. ¿Cómo?

  • Sabiendo cual es nuestro nivel salarial para satisfacer nuestras necesidades u obligaciones (hipoteca, necesidades básicas, estilo de vida, etc). Debemos fijarnos, como en cualquier negociación, un mínimo con el que estemos satisfechos. Lo que en el modelo Harvard de negociación se denomina Mapan: Mejor alternativa posible a un acuerdo negociado.
  • Conociendo el mercado laboral. Existen numerosos estudios y páginas, en dónde recoger información acerca de los salarios actuales en función del lugar de trabajo, no es lo mismo trabajar en Madrid que en Valencia, el puesto, responsabilidades, sector y tamaño de la empresa. Enlaces de interés: cuantomepagan.com , consultoras como Hays o Michael page  , informe de Infojobs, nos proporcionar información gratuita acerca de salarios de mercado.
  • Más allá del salario base. Beneficios sociales como seguro médico, teléfono, retribución variable, formación, etc.

6.- ¿Por qué a ti?

Gran pregunta y gran oportunidad para convencer de que somos la mejor opción. Por lo que dejémonos de frases del tipo: “no conozco a los demás candidatos”.

Es tu oportunidad para venderte. De hecho, aunque no nos lo pregunten, deberíamos hacer lo posible para explicar porque nosotros somos el candidato idóneo.

Destaca tanto tus aptitudes como actitudes, qué vas a aportar al puesto, al equipo y a la organización, refuerza tu interés en el proyecto, recalca tu puntos fuertes y tus ventajas competitivas.

Si tú no sabes porque te tienen que contratar, mucho menos los saben los demás.

6 preguntas examen

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