¿Quién eres tú?

quiénerestúEs la pregunta, crucial y crítica para dar sentido y orientar nuestras acciones y decisiones. Debería ser la primera y más importante cuestión que abordemos, pero en muchas ocasiones, pasamos por la vida sin ni siquiera formulárnosla y mucho menos, contestarla.

Uno, puede no contestarla en toda su vida, pero los demás la contestan por nosotros con tan sólo vernos.

Es la primera pregunta que se contesta un tercero al conocernos, le bastan unos pocos segundos para tener una respuesta. Los demás quieren y diría más, necesitan saber quiénes somos, delante de quien se encuentran. Se trata de un mecanismo o modelo mental cuyo objetivo es reducir la incertidumbre ante lo desconocido.

Nuestra mente tiene la necesidad de ubicar todo lo que conoce en una casilla. Esto nos permite reducir el “miedo” ante lo nuevo o desconocido. Ante cualquier estímulo, persona o acontecimiento, nuestra mente rebusca entre sus recuerdos, experiencias, creencias y paradigmas, buscando similitudes que puedan ayudarla a clarificar qué es o quién es, cómo debe actuar y qué puede esperar. El cerebro realizar una rápida valoración de lo que tiene delante, basándose en aspectos racionales o lógicos, pero sobre todo, en aspectos emocionales. Esta velocidad en la valoración no está exenta de error. De hecho, cualquier simplificación contiene errores, pero nos ayuda a ordenar y clarificar lo que tenemos delante. En ese primer momento, es más importante tener una respuesta, que la veracidad de la misma.

Si, si, así de fácil. Para los demás, es así de sencillo. Pero, ¿y para nosotros? Está claro que no lo es tanto. Al valorar a otro, no disponemos de más información que la nos deja ver o creemos ver. Sin embargo, ante uno mismo, disponemos de más datos, aunque no de todos…

No podemos decir que con una única pregunta esté todo hecho, pero si que en función de qué y cómo respondamos a este interrogante, estaremos más cerca de darle sentido a nuestra vida. Aumentaremos nuestra autoestima, la seguridad en la toma de decisiones, nuestra acciones se basaran en  valores, clarificaremos nuestros objetivos,  conoceremos nuestro potencial y  áreas de mejora, sabremos manejar nuestras emociones a nuestro favor, en definitiva,  dirigirnos a nosotros mismos.

Para ello, tendremos que habernos entrevistado, una entrevista en profundidad y sincera, preguntando y repreguntando, volviendo a formular los interrogantes, replicando, y cuestionado nuestras primeras respuestas.

Sin duda, se trata de un proceso de introspección duro, difícil, en el que encontraremos barreras psicológicas y deberemos derrumbar creencias muy arraigadas e incluso inconscientes. Sin embargo, el camino merece la pena.

¿Empezamos?

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s